spotify premium
salgo de casa y la puerta hace clic y al momento sé que las llaves se han quedado dentro me quedo mirando el pomo y pienso que tengo dos opciones llamar al timbre o al cerrajero y como vivo sola elijo fingir que no ha pasado nada y echar a andar
me pongo los airpods para no oír mi cabeza y pongo música que no me gusta solo para no pensar porque para eso pago spotify para ver si hoy descubro al grupo del año y así este día deja de ser lo de las llaves y pasa a ser el día que descubrí esa canción mientras daba vueltas por la ciudad
a las once menos diez acabo en un chino porque los chinos siempre están abiertos le pido una carpeta digo carpeta despacio no me entiende así que le enseño una foto el chico dice ah sí carpeta y luego carpeta no tengo manta manta para dormir y yo la compro vuelvo al portal con la manta bajo el brazo subo las escaleras me tumbo en el descansillo y me digo mañana lo arreglo y pienso que he caminado media ciudad con música horrorrosa para no asumir un problema que mañana tendré que asumir y en el fondo me tranquiliza saber que el problema que tendré mañana es conocido.



Lo mejor es llamar a uno de esos cerrajeros de emergencia que se anuncian en pegatinas fluorescentes de vinilo pegadas en los cristales del portal y que se presente un neonazi de doscientos kilos, te reviente el bombín a martillazos y, acto seguido, aún con el martillo en la mano, te exija quinientos euros por el servicio urgente. Me han contado, no sé.
PD: hay quien pone comentarios extraños, eh?
No vuelvo casa, caray no existo. Genial,no tengo llaves. Pero que dices,eres tonta ó la IA tiene piernas.